Manifiesto del 3er Encuentro Feminista del Paraguay

En este Encuentro de los encuentros de las feministas, en el sur del Paraguay, rompimos fronteras de edades, de clases sociales, de opciones políticas, de nacionalidades, de culturas y de lenguas, para mostrar nuestra riqueza inmensa rescatando:

  • Los 100 años de Humanismo de Serafina Dávalos que significa un siglo de feminismo en el Paraguay.
  • Los 22 años de la gran manifestación de mujeres campesinas, creando en plena dictadura, la Coordinación de Mujeres Campesinas (CMC).
  • Los 20 años del Primer Encuentro Nacional de Mujeres que dio origen a la Coordinación de Mujeres del Paraguay (CMP).

Con nuestra historia de luchas a cuestas, Encarnación nos recibió con generosidad en este III Encuentro Feminista, en el que expresamos nuestra gratitud y orgullo de contar con Kuña Roga, que nos permite mostrar que las feministas no estamos solamente en Asunción. Y despertar la meta de contar con organizaciones feministas en cada pueblo, en cada ciudad, y en cada comunidad campesina e indígena de nuestro país.

Nos encontramos las fundadoras, las que siempre estuvieron en las luchas de transformación del poder, con las feministas jóvenes y su creatividad, transformando el feminismo. Las mujeres indígenas con sus danzas, con su sabiduría de siempre, las artistas urbanas con el rock, su poesía, la comunicación, el teatro, la cuentería y las múltiples creatividades. Las mujeres campesinas intercambiando semillas y el conocimiento legado por los pueblos originarios sobre la protección del ambiente, como madre de la vida, con las intelectuales urbanas con sus libros transformando el conocimiento. Las mujeres lesbianas, las amas de casa, las madres solteras, las heterosexuales, algunas personas trans y algunos hombres, reafirmando que tenemos idénticos derechos porque existimos y nacemos libres e iguales.

Las mujeres argentinas, brasileñas, peruanas, europeas, una nicaragüense y una norteamericana y las paraguayas de distintos puntos del Paraguay, reconociendo que la igualdad es un derecho no realizado, que hermana fronteras y naciones.

Nos encontramos también con nuestras viejas y nuevas tristezas:

  • La dura persistencia del patriarcado que sigue quitando derechos a mujeres, niñas y niños, con la violencia y la muerte como expresiones más crueles
  • Con la cada vez mayor concentración de la tierra y las riquezas en manos de unos pocos
  • Con la expoliación de la vida, la dignidad y el tekoha de los pueblos indígenas
  • Con la falta de comprensión de la igualdad entre los sexos en el seno mismo de los movimientos sociales y políticos que hablan de transformar la sociedad
  • Con la dificultad de construir opciones políticas de cambio profundo en el Paraguay
  • También con nuestra indignación hacia los parlamentarios y parlamentarias en contra de la vida de la gente, oponiéndose a la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, sin más argumentos que su doble moral y el desprecio a la salud, la vida y los derechos de las niñas y de los niños, de las mujeres, de las lesbianas y de los homosexuales.

Y así, luego de dos días de sol y con la lluvia haciendo germinar nuestras ideas, visiones y ganas de seguir luchando y transformando poderes, MANIFESTAMOS:

  • La necesidad de redoblar esfuerzos contra el autoritarismo y los fundamentalismos, y lograr que la sociedad se indigne ante cada injusticia y discriminación, y se solidarice con las luchas que transforman el poder
  • Nuestro apoyo y compromiso con la aprobación de leyes que protegen a las víctimas de abuso sexual, que permitan un ejercicio pleno y autónomo de la sexualidad, que despenalicen el aborto; que den igualdad a las trabajadoras del servicio doméstico, y que creen mecanismos contra toda forma de discriminación
  • Nuestra decisión de fortalecer nuestras redes feministas, manteniendo las diferentes identidades y transformándolas en cada encuentro de lucha por la libertad, la igualdad y la justicia en el Paraguay, en América Latina y en el mundo.
Encarnación, 18 de noviembre de 2007
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